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lunes, 13 de abril de 2015

Collage



En mi silencio matutino escucho el sonido que despierta lento. Un amanecer es magia, es esperanza, es aliento, es provocación.



Existes, como ese deseo sin nombre, sin forma. Eres el impulso que no se detiene, vibras, adquieres un rostro y luego otro, besas, tocas, sueñas. Eres la llama que se aviva, crece y se reduce sobre las brasas en espera de ese combustible que la permita volver.

Me deleito mirándote, tu fuego se refleja en mis ojos, mi piel se enciende ante tu calor. Tiemblo al sentir como crece en mí tu deseo, la humedad que se agolpa en espera del momento justo para desbordarse.

Existes también como el sosiego de aquellas tardes llenas de color y nitidez, de aromas marinos impregnados en la piel y el sudor recorriendo los mismos caminos. Con esa sensación única que da el saber que todo es breve, efímero y por eso sigues trotando hasta escuchar el sonido de tus latidos.

Existes como esa rabia que se acumula en tu vientre, por aquel dolor que no puedes calmar, aquellas lágrimas que deseas desaparecer y tu vientre tiembla, se ahueca, arde, junto con todos los explosivos, todos los disparos, todos los rostros desaparecidos. Eres esa vida que a veces detestas y otras amas; esa vida que se baña de todas sus posibilidades y la del dolor es una más y la que, a veces, más destaca.

Existes en ese rostro inocente que juega sobre los columpios, que no sabe que el mundo se desmorona, mientras sueña con ser un superhéroe y volar, volar para salvar a aquellos que lo necesitan, que claman por su ayuda, mientras él gustoso va a ofrecerla con una sonrisa en los labios.

Existes en el pedazo de una tablilla de chocolate recién hecha que aún escondes en tus recuerdos: suave, intenso, caliente.


AUTORA: Karol A.

miércoles, 4 de marzo de 2015

MICRORRELATO'S DAY (2)



Con o sin alas...


Estaba volando.
Esta vez era de verdad y no era un deseo de sus sueños. Ya se lo había visto hacer a demasiados superhéroes en la pequeña y gran pantalla. Ahora era él el que volaba. 
Pensó que iría a visitar a su madre, al otro lado del charco. Ahora sería fácil. 
Pero no quería ser maleducado y antes se despediría de su cuerpo, allá abajo. El que estaba postrado y perforado por infinidad de tubos, con demasiada gente nerviosamente atareada a su alrededor. 


AUTOR: Jesús (Archimaldito)


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En la línea de fuego

Justo cuando abrió la boca en un intento de gritar para pedir auxilio, se le hinchó la lengua, tal era el volumen que incluso empezaba a dificultarle la respiración. Recordó entonces las palabras de su madre: -Cuidado con las abejas, no juegues nunca con ellas, recuerda que eres alérgico-. Su vida era un continuo riesgo. Militar retirado con más de quince misiones en el extranjero a sus espaldas, donde hubieran tiros, allí pedía destino, indemne de todas. ¿El resultado? Tres hijos que no le hablaban y dos divorcios traumáticos. Únicamente lo mantenía en pié la adrenalina, un vicio como otro cualquiera. Ahora, jubilado y solo, apicultor.

AUTOR: Juanje Frayfregona.


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La escopeta

La escopeta me apunta a la cara. Yo se la he puesto en las manos. Yo la he cargado. Noto el líquido bajar por mis piernas. Hoy no tengo miedo. Supongo que el cuerpo lo hace por costumbre. Me insulta. Nada nuevo. El mismo "zorra" aburrido de siempre. No es un hombre original. Pensar, lo que se dice pensar, no piensa. No puedo decir que discutimos porque lo hace él sólo. Le tiembla el pulso ¡qué gracioso! Vamos dispara, valiente. No lo hace. Hoy se va a rajar, faltaría más. Le sonrío. Tengo el poder. Puede olerlo. Lo oye. Ira. Más ira. Rabia. Más rabia. Dispara y...boom. Su cabeza a merced del viento. Si es que pensar, lo que se dice pensar, no pensaba. 

AUTORA: Raquel Ortega


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Un oasis

En el medio, un ojo de agua emerge y fluye, un manantial para aliviar a los seres errantes como tú. Les llaman Petenes, yo les llamo oasis, solo que alrededor no hay arena, es agua salobre, marisma y manglares. Si caminas entre los árboles, puedes escuchar el viento sobre las ramas, es como una ola, una suave caricia que circula a tu alrededor, un lento respirar. Y si te quedas el tiempo suficiente también podrías escuchar el paso de una tropa de monos entre las ramas, el grito agudo del halcón, el chillido de un puerco de monte y el estruendo de un disparo ahuyentando a las aves.

AUTORA: Karol A.


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Un cometa

DESDE ABAJO MIRÓ COMO IBA DESCENDIENDO EN CAIDA LIBRE HACIA EL BOSQUE…, DEJÓ TODO LO QUE ESTABA HACIENDO Y CORRIO HACIA DONDE SU LUZ LE INDICABA QUE TOCARÍA TIERRA. POR SUERTE LLEGÓ JUSTO A TIEMPO PARA TOMARLO EN SUS BRAZOS Y EVITAR QUE SE ESTRELLARA. ERA EL CUERPO CELESTE MÁS BELLO QUE JAMÁS HUBIERA TENIDO EN SUS BRAZOS… LO LLEVÓ A CASA PARA CUIDARLO. AHORA YA TENDRÍA UNA LUZ QUE ILUMINARA SU VIDA.

AUTOR: Carlos A. Suárez G.


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¡Perdóneme Padre!

Los feligreses ya se habían marchado hacía más de dos horas, por eso se asustó al oír cerrarse la puerta del confesionario. –Perdóneme Padre, porque he pecado- La voz era muy joven y el viejo cura ya había tenido demasiados cuernos, mentiras y acusaciones infundadas, por hoy. Su voz tronó ebria dentro del reducido locutorio. – las mujeres me repudiaron demasiadas veces, como para poder ser progenitor de nadie… y, lo más importante, tus pecados no serán jamás redimidos en éste mundo, cuando llegue tu hora tendrás que responder por ellos, así que, tú misma- No había acabado de escuchar los apresurados pasos de la joven alejarse, cuando el cura dijo elevando los ojos. –Perdóname Padre- 

AUTOR: Sergio Suárez.

jueves, 12 de febrero de 2015

Gata de ojos azules



Nos adoptamos, aunque ella aún no está convencida.

Por la casa solemos ignorarnos.

A veces, cuando nuestras miradas

se encuentran, nos reconocemos.

Dos almas intensas,

contenidas en un cuerpo,

suele mirar con desdén y huir de las caricias.

Pero a cambio roba las caricias de quien

Elige. Y no elige por amor, ni por devoción,

sino porque se le da la gana.

Hay momentos en que su intensidad se desborda

si alguien osa robarle tu atención.

Gruñe y mira con un desprecio genuino,

luego se aleja. Solo cuando recupera la cordura,

vuelve plácida a tomar tus caricias.


AUTORA: Karol A.

viernes, 30 de enero de 2015

MICRORRELATO'S DAY (1)




Daos fraternalmente la... ?



El Sacerdote está a punto de decir: "daos fraternalmente la paz", un estornudo proviene de atrás y una dentadura sale rodando por el pasillo que va a parar a los pies del Sacerdote que ha bajado a dar la mano a los feligreses. El Sacerdote, sin pudor algo, la recoge y llegado a una mujer mayor que busca desesperadamente por el suelo su dentadura, ésta le dice al Sacerdote: ¡La paz sea con Usted!; y el Sacerdote le responde: ¡Y para ti también! y toma la dentadura, y deja de jugar con ella...

AUTOR: Javier María Martí M.


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Los gemelos


Eran un par de gemelos. Uno se distinguía del otro por el agujero que tenía en una extremidad. Habían pasado toda la vida en una casa humilde. Pero ahora ya no se diferenciaban. Así que acabaron en la basura de una gran ciudad. Echaban de menos a sus dueños aunque los nuevos les dieron la oportunidad de andar la calle por primera vez. Por fin eran unos calcetines libres.

AUTORA: Raquel Ortega.


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No tiene idea...



-¿Qué? ¿Como está el café? le pregunta el propietario al cliente. Este mira con perplejidad al hombre que tiene en frente y sin parpadear le contesta. 
-Es usted increíble. Llevo entrando en esta cafetería dos años y ahora ¿se preocupa? No tiene idea... No le deja hablar y continua hablando.
-No es por su café, que a veces me lo he tomado frío, ni por el servicio que es nefasto, ni por el lugar que ya le toca una reforma. Si quiere saber la verdad, mi mujer está ingresada en el hospital de la esquina y no saldrá seguramente .Lo que si sé seguro, es que su repentino interés es por la posible competencia que le dará el local de en frente.

Le tira el dinero del café en la mesa y sin mediar palabra prosigue su camino.

AUTORA: Carmen Palencia.


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y tenían razón...


Michael rondaba los treinta cuando montó por primera vez. Y le agradó tanto su suave grupa y su salvaje fuerza, que salió a galopar, día tras día, los siguientes cinco años. Los amigos le decían que estaba loco, que su obsesivo comportamiento no era sano. Y en verdad no lo era. Él no lo reconoció hasta que casi destrozó su cuerpo. Ahora reconoce que el nombre ni siquiera le pegaba… y tenía razón. “Heroína, no es un buen nombre para ese caballo”

AUTOR: Carlos Sergio Suárez Hernández.



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Impuntual


Sabía que llegaba tarde. ¡Tarde!. Yo, que siempre soy puntual. Y llegué tarde. Las puertas del teatro estaban abiertas, pero ya no había nadie fuera. Todos dentro. Había empezado y un chico muy amable se apresuró a informarme de que no se podía acceder a la sala durante la función. En la pausa, eso sí. Dentro de una hora.

Me había pasado media hora decidiendo qué traje ponerme. Formal, informal, coquetón, negro clásico, rojo llamativo… Ay, Dios mío. Las mujeres.

Me quedé con cara de “¿Y ahora qué hago? “. Y solo se me ocurrió hacerme la moderna y preguntar a ese chico tan solicito: “¿Hay un bar?”

Me casé con él diez meses después. Y continúo. Al fin y al cabo no fue en vano la media hora que tardé en vestirme.

AUTORA: Victoria Monera M.



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Final de la Champion’s 2014, minuto 50: Atletico de Madrid 1 - 0 Real Madrid.



María se asomó a la ventana de la cocina, nerviosa, encendió un cigarrillo intentando despistar a su esfínter. Las ganas de ir al baño empezaban a ser mayores que su prudencia. Su mayor deseo en ese instante era un gol del Real Madrid. Sabía que era el único escenario en el que ella podría pasar por delante del televisor sin correr el riesgo de que Antonio le pusiera morado el otro ojo. 

AUTOR: Juanje Frayfregona.




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Sabana 


Él, armándose de valor, se acerco a ella y con un suave movimiento de cabeza le dijo que la amaba. Ella, en respuesta lo envolvió en un fuerte abrazo de trompa que no se soltaría jamás. Y caminaron juntos por la sabana, en busca del lugar donde harían florecer la manada. Batiendo alegremente las orejas y haciendo temblar la tierra al paso de su amor! 

AUTOR: Carlos A. Suárez G.



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Goodbye stranger 


Era un andariego, uno más de esos, tenía ojos sesgados y boca escondida. Una guitarra sobre el hombro, una canción ocasional y el placer de las avenidas desiertas por la madrugada. Era una intrusa, una más escondida entre los libreros de una vieja biblioteca en un pueblo olvidado. Y como dos kamikazes se lanzaron al vacío, solo que su explosión no tendría más consecuencias que la de dos náufragos sucumbiendo a las olas del mar.


AUTORA: Karol A.

jueves, 22 de enero de 2015

He besado una boca sin rozar sus labios


Has volcado una gama de lamentos
y aún la palabra vibra,
te exonera de su estigma para dejarte caer,
exhausta, 
en los brazos de la noche.


Imploras su caricia, 
roce lento,
de crepúsculo en crepúsculo.


Y ella te sostiene
con la intensidad de un beso:
mil fragmentos incrustados en los labios.


AUTORA: Karol A.

viernes, 16 de enero de 2015

Una canción


“¡El disco!¿Dónde carajos está? Tiene que estar por ahí”. Recordaba que lo guardó en esa caja, pero no, ahí no estaba. Fue hasta el librero y hurgó donde ponía todos los discos, esos que casi no escuchaba y que formaban parte de su colección, tampoco lo encontró ahí. Sus manos sudorosas, buscaban sin parar toda superficie, cajas, muebles, gavetas. Tenía solo veinte minutos para encontrarlo. “Veinte minutos –miró el reloj de pared en forma de guitarra eléctrica- no, en realidad ya eran quince”. Empezó a correr sudor por su frente, las manos ahora estaban heladas. “Lo vi, estoy seguro que lo vi, ¿pero dónde?” No recordaba nada, sólo la imagen del disco. Y la canción resonando en su mente is this love, is this love, is this love. “Tal vez otra versión podría quedar, ¡no, ya no había otra versión! Se perdieron junto con el disco duro portátil”. Sintió un hueco en el estómago, 10 minutos más y sería demasiado tarde. Se detuvo abruptamente al pie de la cama y respiró profundo. Al mirar alrededor vio que ya la habitación estaba en completo desorden. Aún tenía las manos frías y seguía sin recordar nada. La canción sonando como una repetición constante y fastidiosa is this love, is this love, is this love.

De pronto, una luz, una imagen; la cama, aquella noche con Rosalba antes y después y otra vez antes - sonrió -. ”Debió quedarse entre las sabanas o debajo de la cama…si, ahí”. Se tiró al suelo y empezó a hurgar entre todo lo que había debajo, una calceta, un estuche, algo parecido. “¡Ahí estaba!” Escondido entre un tenis rojo y una playera de Pink Floyd. El estuche empolvado con el logo del grupo, “¡eso era! El tiempo preciso y”…Sus manos presurosas abrieron el estuche, al mismo tiempo sus ojos pasaron de una expresión de dicha a otra de angustia. “¡Lo que faltaba!”, de nuevo la búsqueda frenética, el tiempo que ya había superado su límite. “¿Dónde? ¿dónde?” De pronto otro flash, la imagen de Rosalba otra vez, pero ahora moviendo suavemente las caderas, mientras tarareaba is this love, is this love, is this love y observaba los discos del librero. ”¡el minicomponente de la sala!¿Cómo no se me ocurrió?” Corrió hacia él, presionó el botón de open y ahí estaba. Tomó el disco, el tiempo ya no estaba a su favor, salió de su departamento casi corriendo, en la calle tropezaba con gente por todos lados. Trotó las tres cuadras de su casa a la oficina, mientras se reprochaba lo sucedido. Una calentura, los labios de Rosalba seduciéndolo y convenciéndolo para que llevara ese disco a su depa. La copia que nunca sacó, el disco en el minicomponente, Rosalba bailando –suspiró- “¡ahh! Rosalba bailando”. Llegó a la oficina con 30 minutos de retraso, todos los miraron con cara de espanto cuando entró a la sala, era demasiado tarde. Ante su ausencia decidieron que usarían la canción de Alex, la editora auxiliar, en el promocional. “Esa estúpida tonadita ya me trae mareado, después de dos semanas de escucharla, casi todos los días”. La semana anterior, mientras Alex se pintaba las uñas, le dijo que propondría esa canción para el promocional “¡Aagh!”. Hasta ese momento se dio cuenta de todo. No le quedó más remedio que acatar la decisión y adaptar el diseño. Todos siguieron hablando de los detalles de la grabación, su aportación se fue a la basura. Al finalizar la junta evitó a todo el mundo y se fue directo al baño, un poco porque la prisa lo llevó a ignorar ese llamado natural que para entonces estaba a punto de reventarle la vejiga y otro porque no tenía ganas de verle la cara a nadie. Cuando regresó a su cubo, todavía lamentándose de lo sucedido, se encontró con la mirada divertida de Alex, junto a ella estaba Rosalba, de espaldas, meneaba otra vez las caderas y cantaba suavemente: I wanna love you and treat you right…


AUTORA: karol A.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Ese oscuro objeto de deseo



"No sé quién inventó los tacones altos, pero todas las mujeres le debemos mucho."
Marilyn Monroe


Hace poco un par de situaciones tragicómicas me hicieron recordar esa escena de Quién mato a Roger Rabbit (1988), donde Jessica Rabbit canta de manera sensual, Why Don´t you do Right. Según recuerdo, la escena inicia con su voz de fondo y en un movimiento lento deja entrever, tras el telón, su pierna izquierda y sus pantorrillas ataviadas con unos preciosos tacones rojos. 

De esa película me gustó la combinación de personajes reales y animados, de los cuales Jessica Rabbit destaca por su caracterización de femme fatale con un cuerpo exuberante. Se dice que su personaje fue creado a partir de las características principales, de tres actrices famosas de la época de oro del cine estadounidense: Verónica Lake, Lauren Bacall y el símbolo sexual de los 40´s Rita Hayworth.

¿Y porqué recordé a Jessica Rabbit? En realidad fue esa escena con sus tacones rojos y su relación con algunas situaciones tragicómicas donde el papel principal lo protagonizaron mis tacones. Y es que, los tacones para fortuna o desgracia, forman parte de nuestra vida. Son objetos que poseen una fuerte carga erótica, estilizan la figura y nos hacen ver “bellas y elegantes”. Además ¿A qué hombre no le gusta ver a una mujer con tacones? Y la pregunta del millón ¿A qué mujer no le gusta sentirse admirada? El asunto con los tacones, es que gracias a ellos nuestro andar se acentúa, semejando el movimiento de un péndulo, lo cual tiene un efecto visual hipnótico. Si además le asociamos que los tacones “alargan las piernas, resaltan los glúteos y el busto; dando un toque estético, elegante y femenino”. El resultado es una mujer-imán, una mujer que irradia seguridad y sensualidad. 

En estos términos, Jessica Rabbit es la representación de la mujer sensual que todas llevamos por dentro (o queremos llevar). Y los tacones son ese objeto de deseo de hombres y mujeres. Más que un objeto banal, los tacones son en realidad un símbolo del poder sexual de la mujer.

Sin embargo no todo es así de bello y elegante; la otra cara de usar tacones, la muestra Rosario Castellanos en su libro Mujer que sabe latín (1972):

… “La mujer bella se extiende en un sofá, exhibiendo uno de los atributos de su belleza, los pequeños pies, a la admiración masculina, exponiéndolos a su deseo. Están calzados por un zapato que algún fulminante dictador de la moda ha decretado como expresión de la elegancia y que posee todas las características con las que se define un instrumento de tortura…”

Mucho se ha escrito sobre el efecto negativo de usar tacones en la salud de la mujer y el costo que conlleva. A pesar de ello, esa sensación de poder que otorga el saberse sensual y femenina suele ser más fuerte. Quizá es por esa misma razón que Marilyn Monroe acostumbraba visitar a un zapatero para que cortara un centímetro de uno de sus tacones y así, lograba obtener un movimiento más acentuado de sus caderas. Marilyn disfrutaba usar tacones y representar la imagen de mujer sensual, al grado de ser esclava de esa misma imagen y que, irónicamente, aun después de su muerte sigue viva.

Pero ¿Qué pasa cuando usar tacones deja de ser un acto sensual y se convierte en un episodio del programa de comedia de las tardes o en la pesadilla en la calle del infierno? La mayoría de las mujeres tenemos en nuestro historial anécdotas relacionadas con los tacones, en lo personal no soy la excepción. Además, también he hecho todo lo posible por sacar la Jessica Rabbit en mí. Sin embargo, andar en tacones no es precisamente mi estilo, así que he sido protagonista no de escenas sensuales, sino de escenas dolorosas y cómicas. 

Una de ellas ocurrió una mañana soleada, bastante aburrida. Traía mis tacones favoritos, con la altura justa para mi comodidad. Regresaba de la tienda y me dirigía a la oficina, de pronto vi aparecer a lo lejos un tipo guapo. Decidida a hacerle la competencia al pavo real más osado, empecé a contonear las caderas delicadamente y con cierto disimulo. Estaba concentrada en no perder el movimiento sensual de mis caderas, cuando se me va de lado el pie y escucho un ¡crack! cerré los ojos y me preparé mentalmente para continuar mi camino arrastrando el pie, disimulando lo del tacón, pero fue una labor bastante difícil así que opté por arrancar el tacón y seguir al estilo sube y baja el resto del camino. Eso si, esbozando la mejor de mis sonrisas.

Definitivamente querer ser Jessica Rabbit y tener diferentes actividades cotidianas, es siempre un reto. No es nada fácil correr bajo la lluvia, con dos bolsas encima y un par de zapatillas mojadas. Y en más de una ocasión he bajado del auto rumbo a la puerta de mi casa, con los tacones en la mano. Entonces es cuando me pregunto ¿Cómo se vería Jessica Rabbit sin tacones? O mejor aún ¿Es Jessica Rabbit esa femme fatale que aparenta? Quien ha visto la película sabe que tras esa mujer aparentemente frívola, existe una mujer sensible a su entorno, amorosa y delicada. Que se ríe como enana de los chistes de Roger Rabbit.

No soy de las que dicen no a los tacones, aunque tampoco me apuntaría a una carrera de lucha contra el cáncer en tacones, aun cuando se trate de 50 metros. Más bien hice una especie de tregua con ellos: pueden ser ese obscuro objeto del deseo, solo si no superan los diez centímetros de altura.


AUTORA: Karol A.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Ágape


Hay un beso que se perfila en la piel,
esa tierra fértil.
Puede la ceniza ser el alimento, llueves.
Algo emerge, verde de intenso.

Aun cuando la palabra explote en tus manos,
ella renace, es:

Fin y principio.
Es más que los labios prófugos del andariego
en busca del beso furtivo;
o ese puente lejano sobre el cual tiendes
tus anhelos.
Es el hogar,
la caricia extasiada del primer amor.

Habita en el bosque,
en la primera mirada,
es la luz que se desliza tras las montañas
en las primeras horas de cada día.
Su símbolo es una espiral,
fuerza inacabable,
la determinación
de la memoria escrita en el deseo,
esa sed primigenia.



AUTORA: Karol A.

martes, 4 de noviembre de 2014

La tarde que dos "musas" se reunieron


"Una sonrisa"
Si pudiera definir una sonrisa
diría que es una fresca brisa
bate mi rostro al alba
e inunda con su belleza mi alma

o que es el destello
que resbala por la ola de tu cabello
y recorre sin premura
convirtiéndose en suspiro que perdura.

...

"Entre madreselvas" mi alma reposa
se deleita volando como mariposa
y se eleva hacia el firmamento
en alegre vuelo mi pensamiento
hacia ti, buscando tu aliento
que de mi vida es su sustento.

...

"Una mujer de blanco cabello",
peinábase a orillas de la laguna,
dejaba sobre la superficie su destello
de plata, imitando a la luna.

Como sus ojos no hay nada más bello
de eso no hay duda alguna,
hay noches que deja su sello
con su mirada tan bella como ninguna

Por eso si usted señor viajero
se admira al ver su silueta,
no la confunda con ningún lucero,

no es más que un lindo cometa,
que dejó su amor sincero
en manos de un poeta.


AUTORA: KAROL A.